Algunos creerán que las ciberprotestas y las convocatorias 2.0 salvaron a los pingüinos de Punta de Choros, pero la termoeléctrica Barrancones, de la empresa Suez Energy, se construirá de todas formas. Se salvó un hábitat de pingüinos y focas, pero se condenará, irremediablemente, otro menos popular.