
La banda más innovadora del punk local cambió de rumbo. Como siempre lo han hecho, pero ahora son los sintetizadores quienes forman parte del nuevo sonido de la banda. Los acompañamos en su ensayo y posterior tocata y además, adelantan lo que será una demencial presentación en La Batuta con pisco gratis. Salud.
El azul de las paredes carcomido por el paso de los años y el esmog, las puertas verdes con ventanillas cuadradas, el adhesivo en la muralla que reza: “Lo que ahora brilla putrefacto quedará”, los sonidos que se revelan con sigilo desde la casa; los ecos de la música que hacen Enfer, Pitufo y Rata desde adentro, y que llegan casi agonizantes a la calle de la noche.
La puerta la abre Cristóbal (Pitufo) y rápido pasamos a la pequeña habitación donde los Tío Lucho ensayan las canciones de Innombrable, su próximo disco de estudio producido por Cristian Heyne. Las guitarras están en sus fundas, y entre teclados, sintes y batería, la banda repasa los nuevos sonidos que presentarán un par de días después en el Bar Loreto. Canciones como Solitario, Casa del terror e ilusión rebelde, canciones como el primer single Oro de bestias, canciones cuyas bases musicales están dadas por el sampleo y las secuencias. Pura magia digital.
La banda, que ya ha mostrado casi todos los temas nuevos en las múltiples tocatas que realizan casi semanalmente, ya ha palpado la recepción del público. Cristóbal dice: “la gente ha recibido estas canciones con buen ánimo.” Pero aclara: “eso sí, está claro que el nuevo sonido de la banda deja a muchos desconcertados.”
Oro de Bestias by tiolucho
Y bien puede ser que Tío Lucho puede ser una banda desconcertante para los fundamentalistas musicales, aquellos que no soportan cuando una banda explora músicas y temáticas que no calzan en géneros o sonoridades identificables. Tío Lucho se ha preocupado de evolucionar y de explorar desde sus primeros EPs cuando demostraron, saxo y teclados en mano, que el punk no solo de percusión y cuerdas vive.
Fernando, Cristóbal y Francisco tocan como si tuvieran a cien personas enfrente, como si fueran Enfer, Pitufo y Rata, sus alter egos arriba del escenario, pero el único público presente soy yo. En un par de días más tocarán ante una sala repleta y la actitud será la misma: no hay pose ni movimientos estudiados, hay solo tres tipos haciendo la música que les gusta.
Trato de tomar fotos pero la sala está iluminada solo por una ampolleta que no logra despejar la oscuridad: “Es que nos gusta ensayar con poca luz”, dice Rata a modo de disculpa.
Los ensayos son diarios, la fecha de su 7mo aniversario se aproxima y el jueves 28 en La Batuta todo tiene que salir perfecto. La tocata será gratis y tendrá a varios miembros de las diferentes encarnaciones de la banda en el escenario: Álvaro Castillo (Saxo) y Mecha (Guitarra) serán algunos de los encargados de revivir a los Tío Lucho de Cabrón de jungla y de Lo que ahora brilla putrefacto quedará.
¿Cómo sonamos?

Avancemos un par de noches. Son las dos de la mañana y el bar Loreto está repleto. Al costado del escenario, en un cuartito con las paredes rayadas que hace las veces de backstage, Enfer, Pitufo, Rata y Mecha se abrazan antes de salir a tocar. El abrazo dura pocos segundos y Tío Lucho sube al oscuro escenario en medio de aplausos. Suenan, aun en la oscuridad, los primeros acordes de Toda la noche, de pronto la luz se enciende y lo que antes eran solo siluetas se convierten en rostros, cuerpos e instrumentos.
Rata tocando la batería parece un pulpo, apenas se alcanzan distinguir sus manos, que parecen estar en todas partes a la vez, Pitufo, a dos manos, se encarga de los teclados y los sintes, Enfer se arrastra cantando por el suelo y Mecha le da a la guitarra con la vista perdida en el techo.
Suena Oro de bestias e Ilusión rebelde, el segundo single de Innombrable que pronto tendrá un video dirigido por Ismael Burrel, suena La conquista y Solitario, suenan cinco canciones nuevas al hilo y el público las canta, el público las conoce, al público le gustan.
Tocan Antiglobal dance, que hace un par de meses sonó en Cannes como soundtrack de Bonsái, la premiada película de Cristian Jiménez basada en la novela homónima de Alejandro Zambra.
La tocata acaba con Nuevo siglo, también de Innombrable y la gente quiere más, pero esto no es el Festival de Viña y no se puede pedir una gaviota de oro o que vuelvan al escenario.
Ya en el backstage, y preparándose para ir a beber unos tragos cortesía del bar, Fernando me pregunta: “¿Cómo sonamos? ¿Se escuchó bien?” Sonó la raja.
Y se pierden en la multitud.

Tío Lucho se presentará totalmente al gratín este jueves 28 de julio, en La Batuta (Jorge Washington 52, Plaza Ñuñoa) y presentarán Innombrable, su nuevo disco. Además, regalarán pisco. Listo, ya tienes carrete para el jueves.
Relacionados

















1 comentario
Vigilante dice:
Jul 28, 2011
oe yo tenía entendido que Tio Lucho era una banda Funk…no punk
o no????