Este fin de semana se celebró la primera y última Comic Convention en Santiago. Era un evento que se supone emularía la versión original, con expositores de distintas casas editoriales, novedades del mundo del cómic y alguno que otro dibujante consagrado. Ninguna de esas cosas ocurrieron, pero sí hubo cosplay, mucho cosplay.

Escribir sobre lo que pasó en la Estación Mapocho este fin de semana pasado es difícil, porque a decir verdad, no ocurrieron muchas cosas. Claro, fue la primera Comic Con, un evento que toma el nombre de la original de San Diego, una especie de Mecca para todo aquel que haya leído algún cómic en su vida, pero la versión chilena fue… bastante diferente de la californiana.

Se pueden esgrimir varias razones; que el mercado es infinitamente más pequeño, que las editoriales no pescan, que todo evento en la Estación Mapocho es fome, bla bla bla, pero al final, la Comic Con Chile no tuvo a editoriales ni expositores reconocidos. Un par de avances de películas nacionales directo-a-Grandes-Eventos y sería. Los stands que son usados en la versión original para dibujantes y editoriales, acá eran ocupados por  fan clubs varios. Desde Crepúsculo hasta Tolkien, pasando por un incomprendido stand de Super Natural, esa serie del Warner que nadie ve.

Como sea, le dio la oportunidad a decenas de personas de hacer cosplay. Por un día, la atención estuvo puesto en ellos y posaban para las fotos. Fue la venganza de los nerds. Una venganza pácifica, por supuesto.

Fotos por Motosierra

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