bielsa

Entre aplausos de la lista liderada por Jorge Segovia, el fútbol chileno caía en la basura. Se puso fin a un trabajo de 4 años en una campaña que duró con suerte 15 días. Puede parecer que la “pelotita” no es un tema muy importante ni que deberíamos dedicarle atención, pero lo que sucedió hoy en Quilín, lo que los grandes empresarios del fútbol hicieron con Mayne-Nicholls y Bielsa, es la prueba irrefutable de que este país no le pertenece a su gente. Es de las S.A. y ellas lo saben.


¿Existirá una persona más querida en Chile que Marcelo Bielsa? Si consideramos que Condorito no es una persona real, parece que la pregunta tiene una sola respuesta: No. Hay gente que le gusta medir todo en variables del tipo “cuánto puede vender esta persona”, y Marcelo Bielsa llegó a ser la 4ª marca más poderosa en el país. Marca, como Coca-Cola o Adidas.

Habría que ser estúpido para atacar a la persona más querida de Chile. A menos que haya un gran saco de billetes de recompensa.

Intentaré no dar la lata, pero acá va un poco de hechos obvios: Carlos Dittborn, organizador del mundial del ‘62, realmente nunca dijo “Porque no tenemos nada, lo queremos todo”, investigaciones recientes así lo demuestran. O’Higgins y Carrera no tenían “diferencias”, eran enemigos a muerte. Elvis no murió de un infarto, murió mientras cagaba. Lo que quiero decir es que es fácil reescribir la historia para darle un matiz de optimismo a los hechos que ruborizan a la gente. Sería fácil escribir en años venideros que Harold Mayne-Nicholls perdió las elecciones de la ANFP porque “era muy autoritario”, o “tenía malas relaciones con la prensa”, o “esto se pudo haber solucionado si escuchaba la lista de oposición”.

Pero eso estaría más cercano al concepto de “pronunciamiento militar” que de los hechos, crudos, duros y complejos.

Jorge Segovia, el presidente electo de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional, ganó después de una campaña que con suerte duró dos semanas. Era un perfecto desconocido. Hasta que de a poco (excesivamente de a poco), detalles sobre su vida salieron a la luz. Demandó a su padre para quedarse con la marca SEK y fundar universidades de poca reputación y muchos dividendos (la SEK se encuentra en el lugar 47 de un total de 58 del ránking de Qué Pasa). Fue multado por la Inspección del Trabajo española por expulsar a profesores de su universidad que estaba en huelga. Incluso Marcelo Bielsa mencionó su incidente más inmediato con el fútbol chileno: le dio vacaciones unilateralmente al Pipa Estevez, después de que este saliera de un partido puteando a su técnico. Después lo despidió definitivamente y cuando el Pipa contrató a un abogado, fue reintegrado en Unión Española.

Pero la culpa no es de Segovia. Hay muchos como él. Lo importante acá es que el hincha, ese que Bielsa empoderó en su extensa conferencia de prensa previa a las elecciones, no fue escuchado por los dirigentes de los clubes que eligieron a Segovia.

Las razones no las entiendo del todo. No es que sea tonto, es que me cuesta comprender empáticamente su cadena de pensamiento. Harold Mayne-Nicholls quería repartir la plata en partes iguales entre los 32 clubes que forman la ANFP. Colo-Colo, Católica y la U de Chile se opusieron, e incluso demandaron a la asociación. Se llegó a un acuerdo. Y ahora, parece que querían ir por todo el pozo.

¿Pero es simple dinero lo que los dirigentes que votaron por Segovia querían conseguir? ¿Plata dulce para hoy?

No es eso. Es indudable que existe una fuerte motivación económica de por medio. La ANFP posee el 80% del CDF y todo parece indicar que el valor de la empresa no hará más que crecer. Pero no es sólo la plata. En Harold Mayne-Nicholls hallaron algo que les molestaba profundamente. Alguien que hable de frente, de corrido, y honestamente es raro de encontrar en Chile. Y sus ideas de repartir equitativamente los dineros excedentes del CDF va contra los principios de los empresarios del fútbol.

Bielsa representa ideales parecidos. Para él, el fútbol lo compone el hincha y el jugador. Un jugador profesional, que vive de esto, que es un trabajador más y por lo tanto tiene tanto derecho que su voz sea escuchada como cualquier otro gremio.

Pero eso “no puede ser”. Le molesta a los grandes empresarios, simpatizantes de mafias dentro de sus clubes algunos, que Harold se moleste porque Piñera invitó a la selección por la prensa. Ya lo dijo El Loco ayer: “Si invito a alguien a mi casa, y no le doy la opción de que rechace esa invitación, ¿sería mal educado, sí o no?”.

Esa no es la única razón. De a poco, Bielsa y Mayne-Nicholls fueron convirtiéndose en personas no queridas  en el gobierno. Bielsa saludó distantemente a un Piñera que acorraló al técnico con su invitación forzosa. La selección entera se molestó y se rió cuando Piñera fue a despedirlos antes del mundial y los llamó a cada uno por su apodo, algunos de los cuales nunca le han gustado a los propios jugadores. Harold Mayne-Nicholls apuntó directamente a Sebastián Piñera y Gabriel Ruiz-Tagle, principales accionistas de Colo Colo, cuando los tres grandes clubes demandaron al CDF. “Yo le preguntaría a los dos mayores accionistas de Colo-Colo si esto es lo que quieren ellos como país, donde el más rico sigue siendo rico y el pobre es pobre de por vida. Si es así que sigan con el juicio”, declaró Harold a Radio Cooperativa en su momento.

¿Más pruebas de que esto podría ser una vendetta política? Piñera se comprometió a remodelar el estadio de Everton, cuyo dirigente, Antonio Bloise (un flaite con terno, hay que decirlo) fue uno de los principales activistas para que Bielsa y Mayne-Nicholls salieran de la dirigencia.

Este país no es de nosotros, lo vendieron hace rato con nosotros adentro. Somos las sillas de un pub del Negro Piñera. Y a partir de hoy, ni siquiera tenemos buen fútbol para tratar de creer que no es así.

Bonus

Vaya aprendiendo lo que vamos a cantar por los próximos 4 años

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