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Las hamburguesas producidas en serie al parecer tienen nocivos tóxicos que hace que la gente se vuelva loca. El tipo de QUIERO MI CUARTO DE LIBRA A 850 A-HO-RA no está solo; un montón de otros locos han reclamado así alrededor del mundo. Ni que fueran tan ricas las hamburguesas de la gran M.

5.- Ni ahí con tu local. Mujer se vuelve loca porque su orden le salió mala.


La chica del video, pidió una hamburguesa. La devolvió y le llevaron otra. Tampoco le gustó, y la devolvió otra vez. Al final perdió la paciencia y se descontroló. Agarró un balde con agua y lo echó sobre el mostrador. Después se pitió las cajas registradoras. Y para terminar, lanzó esos cartelitos que dicen “piso mojado”. ¿El costo de todo eso? 1700 dólares.

4.-  “Disculpe señorita, pero creo que yo estaba primero en la fila”

Es una paja cuando las viejas se colan en la fila. Uno saca el número para comprar queso o jamón o una pichanga, y de repente se cruza una vieja que ni siquiera sacó el papelito, pone voz como si se fuera a quebrar un hueso en cualquier momento, y paf, la atienden al tiro. Bueno, nada de eso pasó en este video. Un afronegro se puso entero de “yo, what are you talking ’bout bitch?” y le aforró sendo combo a una pobre cabra adolescente que no quería nada más que comprar una hamburgueja.

3.-  Un gordo pide desesperadamente un poco de pollo frito

Gordos. ¿Qué sería de internet sin ellos? Acá un… ¿hombre? grita con todas sus fuerzas por el pollo frito que pidió hace media hora. La fritanga forma parte esencial de la dieta estadounidense, y está presente en el desayuno, almuerzo, cena, y snack. Por eso la frustración del hombre, no había comido nada frito en las últimas 3 horas.

2.- Los peligros de atender un drive-in

Cuando manejo mi Lada Samara por la capital, nunca he pensado en comprar comida al paso. ¿Qué gracia tiene dejar los asientos del bólido manchados con grasa de un animal de dudosa procedencia? Mejor manejo hasta el carrito más cercano y me zampo un Italiano gigante por siete gambas. Pero esta señora no pensó lo mismo. Por unos mugrosos nuggets de “pollo” le aforró unos combos a la cajera, tiró una botella a la ventanilla… ¡a la que todavía le quedaba chela! Una locura. Al parecer, toda esa grasa se va al cerebro.

1.- QUIERO MI CUARTO DE LIBRA CON QUESO A-HO-RA


¿Podía ser otro el número uno? Este video es tan bueno que si hubiera salido una semana atrás hubiera sido el símbolo del Bicentenario.  A estas alturas queda poca gente que no ha visto este video, así que sólo remarcaré las mejores frases:

- “¿A ninguno de los weones le violenta esta weá?”
- “Llama a los pacos a ver quién gana”
- “Yo tomé, me drogué, pero independiente de eso…”
- “Ejerzo mi derecho de tomar, de estar curado. Soy una víctima de la mentalidad corporativa.”

El crack se llama Sebastián Gálvez, tiene 29 años y es Ingeniero Comercial. Como informó La Cuarta, después de que fuera apañado por los pacos, pasó algún rato en la comisaría más cercana, hasta que fue liberado. De ahí el muy idiota volvió al local a pedir el libro de reclamos.  Volvió a hacer un show y ahí fue apresado. Ahora no puede volver a entrar al local del McDonals de Providencia con Lyon en un año.

El video es chistoso… pero quizás muestra que cada vez nos parecemos más a los gringos de los que tanto nos burlamos.

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