mineros

Lo que pasó ayer no tiene otro nombre que milagro. Que los 33 mineros atrapados en la mina San José hayan estado vivos y en aparente buen estado parece una obra de dios (o un cuevazo excepcional para los ateos). Una prueba de supervivencia y de fortaleza humana, de 33 mineros que lograron derrotar a toda una montaña. Las genuinas manifestaciones de alegría explotaron después de 17 días contenidas, pero después de eso, sucedió lo que suele pasar en este país: chistes de twitter, desubicados eternos y empresarios tratando de sacarle el jugo a la tragedia. Acá 5 momentos de aquellos.

5.- Numerología rasca

yizuz

Parece chiste, pero lamentablemente no lo es. Ayer por twitter no faltaron los místicos de la volá del incienso y palo santo a sacar cuentas sobre las “increíbles” coincidencias que rodean al número 33. “Estamos bien el refugio los 33″ fue el mensaje enviado por los mineros, y suma 33 caracteres. 33 años era la edad de Yizuzcraist al morir, ayer se terminaba la semana 33 del año, y hasta la suma de la fecha daba 33, si es que estabas dispuesto a sumar sin lógica. Tanto así que El Mercurio incluyó una nota dedicada a esto, con frases para el bronce como: “22 (el día) + 8 (el mes) + 2010 (el año)=33″.  No sé si mi calculadora tiene un virus, pero eso me da 2040. A lo que se referían era a sumar 2+0+1+0, pero eso es tan antojadizo como todas las teorías de la numerología, otro chanterío más con nombre de ciencia. ¿Porqué sumar 22 como un número entero pero 2010 no?

4.- Los mineros necesitan hidratarse, qué mejor que con sushi y pizza

sushihouse

Twitter, al menos en Chile, es una plataforma para creerse bakán. Nadie saber porqué, pero es así. Tanto que algunas empresas han llegado a Twitter y son consideradas “top”, sólo por el hecho de twittear. Ejemplos hay varios, como una pizzería nada fuera de lo común y un café con precios super caros pero con wifi gratis. Sushi House es otra tienda que tiene twitter, y ayer se mandó uno para el recuerdo. Les regalarían a cada uno de los 33 mineros atrapados, un año de sushi gratis cuando salgan. Wow, eso es ponerse la mano en el corazón. Después se defendieron explicando que tenían las mejores intenciones pero que se entendió mal. Otros, como Más Pizza sortearon pizzas en “apoyo” de los mineros, pero al menos pidieron disculpas más tarde.

3.- Pucha que son solidarias las empresas

buenitos

No solo pequeños restaurantes con aspiraciones onderas tratan de lucrar con la tragedia y posterior fervor minero. Grandes empresarios hacen lo mismo, pero no conocen twitter, así que lo hacen por los diarios, algo así como una red social de los antiguos. Falabella se lució con un aviso a plana completa que adorna la contratapa de La Tercera de hoy, y la Caja de Compensación Los Héroes acompañó a casi todos los diarios nacionales con su afiche. ¿Un recurso barato para tener publicidad gratis? Lamentablemente no es la primera vez que pasa, para el mundial hubo tristes y patéticos intentos de asociarse a la Selección.

2.- Laurence Golborne, el mejor compañero

golborne

Si alguien ganó con esta tragedia, fue el ministro de minería, Laurence Fishburne Golborne. No es que haya hecho mal su trabajo, fue su gestión, y la de sus subalternos la que logró encontrar con vida a los mineros. Pero habría que ser muy ingenuo para no darse cuenta que con esto aumentó su capital político de forma exponencial. Eso sí,  no hay que olvidar que fue el mismo ministro que lanzó una carcajada cuando el senador Ricardo Lagos Weber decía que había que cobrarle impuestos más altos a los ricos. O que a meses de asumir el cargo, dejó todo botado y se fue al Mundial de Sudáfrica. Pero los abrazos todo lo curan.

1.- Los dueños de la mina son unos picantes de barrio

bohn

Parece facilista echarle la culpa de todo a los dueños de la mina San José, son como los malos de una caricatura. Pero sería desconocer las pésimas leyes laborales que imperan en este país, que aseguran lo mínimo -y aveces menos que eso- a cada trabajador. Sería no darse cuenta que es la lógica que manejan prácticamente la mayoría de los empresarios chilenos. Pero los dichos de Alejandro Bohn y Marcelo Kemeny no hacen más que reforzar la idea de que son culpables en gran parte de lo sucedido.

Para empezar, durante toda la tragedia ni se aparecieron por la mina, y cuando lo hicieron, fueron prácticamente camuflados. Después de que encontraron a los mineros, dijeron a CNN Chile que “El asunto de la responsabilidad y de las acciones legales las vamos a dejar para más adelante. Creo que todo eso merece su tiempo y un proceso justo, sin presiones de ningún tipo y de ningún lado.” O sea, no quiere ir a la cárcel. Hoy lunes, cuando la euforia se disipa, su abogado estima que la minera se declarará en quiebra, por no poder pagar las compensaciones que seguramente serán obligados a otorgar. Rascas.

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