flota gaza

Hacemos un paréntesis en el humor y el ponceo para mostrarles una pequeña reflexión sobre el reciente evento que conmocionó a la comunidad internacional hecha por el analista internacional Sr. Jaimada Wechuerfers.

Bueno, supongo que todo el mundo lo sabe. Esta madrugada el ejército israelí atacó a una flota con ayuda humanitaria que iba hacia la franja de Gaza. Y la atacó en aguas internacionales.
Está bien, unos defenderán una causa, otros la otra, yo tengo clara, muy clara mi opinión, ahora el punto es el siguiente: no creo que exista nadie que pueda justificar este ataque. Simplemente porque no se puede. Atenta contra leyes básicas. ¿Se acuerdan cuando USA bombardeó un edificio de la cruz roja en Irak confundiéndolo con un bunker extremista del terror, pese a que el edificio tenía UNA GRAN CRUZ ROJA que hasta un tuerto a dos kilómetros reconocería? Bueno esto es casi lo mismo. Pero el detalle de haber perpetrado el ataque en aguas internacionales, agrava el asunto en el marco legal (por que este tipo de cosas ya no pueden caer más bajo dentro del marco moral). Se entiende que todo país que ve violada su soberanía, puede responder con un ataque militar. Pues bien, aquí no se violó nada, puesto que esas aguas a Israel no le pertenecen, aunque, es cierto, se disponían a entrar a Israel.
Dijeron que el barco estaba lleno de terroristas. Que llevaban armas para Hamas. Después que no querían obedecer, que provocaron al ejército. Bueno, demás está decir que eso es un invento. Después, se inventará otra excusa, y bueno, así seguirán, dando conferencias con explicaciones vergonzosas.Pero el asunto es que no se cometió ningún ataque en contra del Estado de Israel, ni se violó su soberanía. Es cierto, hay militares de Israel heridos, ya que invadieron el barco en, repito, AGUAS INTERNACIONALES, y los tripulantes de defendieron con palos, y dicen, con cuchillos. Pero no sé si alguien me puede decir cómo hacer terrorismo con palos y cuchilos. Y de qué forma eso amenaza a helicópteros y navíos cargados hasta los dientes. Y de si no es comprensible una defensa como aquella. Y de si acaso no es una desproporción exagerada agarrarlos a balazos.

Ahora bien, ese no fue el mayor error. El error se esclarece con la pregunta: ¿Por qué es tanta noticia todo esto? En el barco iban en su mayoría turcos , con los que se están llevando mal (ahora peor, claro), pero fueron grandes aliados durante la guerra fría. Incluso los israelíes les han prestado ropa negando el holocausto armenio ejecutado por los turcos durante el Imperio Otomano (prefieren llamarle “tragedia”. Oh, sí, que ironía, ¿no?).

Pero el asunto es ese, eran turcos, no eran palestinos terroristas-comunistas-nazi-mataniños. Y listo. Ése fue el mayor error.

Eso es lo triste.

¿Por qué digo esto? Porque la comunidad internacional pone el grito al cielo ahora, pero ¿habrá alguien haya leído… un poquito… nada más que un poquito sobre el tema… habrá uno de esos que te pueda decir que esto no ha pasado antes ahí? ¿Qué no han pasado cosas incluso peores? ¿muchísimo peores, si es que se puede decir que una muerte es peor que otra? ¿Y que además, pasan casi todos los días?
En fin. Ojalá pase algo. Ojalá que las enérgicas reacciones se traduzcan en actos concretos. Ojalá se hubiese reaccionado antes, pero ya está, no importa, que pase ahora. Basta con esta matanza horrible con la que todos los países se hacen los huevones, pero que son directos responsables de este problema.