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La universidad es un paso en la vida de muchos que trae consigo una inconmensurable cantidad de desafíos y dificultades. Nosotros te ayudamos a sortear algunos de ellos después del saltorfs.

¿Incapacitado para aguantar el ritmo de una clase difícil? ¡Crea polémica y arma un debate!

¡Objeción, profesor!

¡Objeción, profesor!

Muchas veces el esforzado estudiante, por razones de fuerza mayor, o llega con mucho sueño a la clase o no pudo leer los apuntes o simplemente olvidó su lápiz, por lo cual su desempeño en la clase se ve disminuido. El profesor, enemigo natural del alumno, es incapaz de comprender estos problemas que nos aquejan. Ante esta situación, no nos queda otra alternativa que iniciar un insulso debate que nos permita capear la clase y, de yapa, nos deje como una persona interesante y con opinión. Puedes comenzar con preguntas tales como “¿Qué es la realidad?”, “¿Que fue primero, el huevo o el supermercado?”, “Según Descartes ¿una zanahoria… existe?”, “¿De donde vienen la pelusas del ombligo?”, “¿puedo ir al baño?”, “Si un árbol cae en medio del bosque y no hay nadie para escucharlo, ¿suena?”, o el touché “según Ferdinand de Saussure la lengua es el depósito de imágenes acústicas y la escritura, la forma tangible de esas imágenes, entonces, si me tiro un peo y quedan restos de él en mi calzoncillo, ¿estaríamos hablando de un complejo sistema de lenguaje rectal?”
Listo, ahí tiene asegurados por lo menos 45 minutos de inútil debate.

Ventanas: ¿tiempo perdido? No, ¡oportunidad sin igual!

nada como una agradable siesta universitaria

Nada como una agradable siesta universitaria

Mientras más tiempo pases en la universidad, menos tiempo tendrás que destinarle a las odiosas tareas del hogar. Una ventana es una oportunidad para explorar los misteriosos e inagotables límites de la mediocridad humana. Por ejemplo, hay quienes dicen que el carnet de biblioteca sirve para sacar aburridos y tediosos libros de la biblioteca: ¡que falacia! El carnet de biblioteca sirve para arrendar las paletas de la mesa de ping pong de la universidad o para pedir prestado un computador para chatear o espiar perfiles de feisbuc. Otra posible actividad realizable durante las famosas ventanas es la de terminar trabajos inconclusos o, en su defecto, empezarlos. También puedes conocer compañeras encachadas o, mi favorita, dormir una merecida siesta. ¡Tú elijes!

Fotocopias: no las botes, todo sirve

"FotocopiArte" Pepe Zúñiga, técnica mixta

"FotocopiArte" Pepe Zúñiga, técnica mixta

He conocido a prósperos empresarios y maestros en negocios que hoy son dueños de incalculables riquezas e importantes grupos económicos que iniciaron su carrera en el mercado bursátil con una humilde PYME: la reventa de fotocopias. Todos los giles las botan, pero tú, sabio hombre, cuídalas y véndelas a un precio que parezca conveniente.
Si nadie te las quiere comprar porque tienen café, tampoco las tires al tacho, pueden servirte para acomodar una mesa que se tambalea, o de abanico, o para hacer como que lees en el metro y así engatusarte a las ricardas de la Católica que de otra forma, tú pobre estudiante de república, no podrías conseguir; o finalmente pueden servir como leña en una improvisada fogata en la U, que siempre es una probabilidad con tanto morral dando vueltas. Si eres más osado, quizá podrías destinarla para crear una maravillosa artesanía, ¡haz volar tu imaginación!

Siempre hay ramos “semipresenciales”: ¡adminístralos con sabiduría!

vagar, un arte inmortal

Vagar, un arte inmortal

Desde que se fundaron los cimientos de la institución académica llamada universidad han existido ramos pajeros a los que puedes faltar y que te puede contar un compañero perno que va a todas las clases. Sólo basta con presentarse a las pruebas después de haberle sacado fotocopias al cuaderno de alguien y listo. Pero ojo, debes pensar a largo plazo, no tomes todos los ramos faltables de una sola vez, tómate uno solo por semestre ya que en el futuro los vas a necesitar. Recuerda, si eres un pajero hoy, lo más probable es que en el futuro vayas a seguir siéndolo.

La cerveza: el alimento ideal

baltica

La cerveza, la mejor amiga del estudiante

Es el alimento base en la dieta del estudiante. Como todos sabemos, generalmente los que estudian no producen dinero por sus propios medios, por ende, deben optimizar el gasto del mismo para poder llegar a fin de mes sin tener que machetear o barsearle a los papis. En este campo es precisamente en el que se destaca el antiguo brebaje de los dioses, ya que una cerveza puede cumplir dos funciones vitales: alimentarte y emborracharte, dos de las actividades más populares en el mundo académico. ¿Qué dices? ¿Qué la cerveza no alimenta? ¡Mis polainas! la cerveza es una excelente fuente de nutrientes. Un vaso de cerveza equivale a 50 g de pan, 150g de papas, 90 g de carne, 12,5 ml de aceite o, aunque no lo creas, 150 ml de leche, o sea, casi un vaso. Listo, con una jaba nos hacemos la canasta familiar y capaz que hasta nos permita ahorrar para comprarnos un pisco el fin de semana.

¿Dudas? ¡Consúltale a los expertos!

¡wena, mechon!

¡Weeena, meshón!

Ante problemas universitarios sin solución, siempre puedes acudir al eterno compañero de todas las generaciones de la carrera, ¡sí! ¡tú sabes quién es! es ese barbón que lleva más de 12 años sacando su carrera adelante, cuya generosa fuente de ayuda rebosa en magnanimidad. Escúchalo, ¡la voz de la experiencia es siempre una sabia consejera!

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