mochilero

Está de más decir que el mochileo es un arte. Puedes pasarlo bien o simplemente como el ajo. Puedes terminar conociendo gente bacan o terminar siendo asaltado. En fin, aquí, los mejores consejos para que la posibilidades de regresar vivo a tu casa aumenten.

1.- Llevar  marihuana

Marihuanars

Viajar, una experiencia pachamámica

Aunque no fumes. Pescadores, conductores, jipis y hasta funcionarios públicos son capaces de entregarte infinitos beneficios a cambio de tal recurso natural otorgado por la pachamama. Es increíble como la marihuana te abre un mundo: conoces a gente sin saber por qué, te invitan a lugares sin saber por qué, tienes dinero sin saber por qué, lo pierdes sin saber por qué, y así sigue la lista de interrogantes.

2.- O dos o tres

el viajó solo... mira como acabó

el viajó solo... mira como acabó

Si son más o son menos, el único escenario posible es la muerte. No, mentira, nunca tanto, pero claramente te ganas dificultades que no quieres. Dormir con un amigo en la carretera es casi chistoso, dormir solo en la carretera hace que te den ganas de acampar en la mitad de la ruta para que te maten pronto.

Estar en un grupo de más de tres implica que nadie te lleve a dedo. Además, implica tener que ponerse de acuerdo en cosas en las que más de tres personas jamás se pondrán de acuerdo, como el “dónde ir” y el “cómo ir”. Y no falta el marica que no quiere responder ninguna de las anteriores preguntas y sólo quiere volver al seguro abrigo de la civilización.

3.- Lleva una guitarra

a falta de guitarra, vienen bien los charangos y las quenas, aunque aún mejor los yembés

a falta de guitarra, vienen bien los charangos y las quenas, aunque aún mejor los yembés

Un estudio inglés de la universidad de Wenchesterfs certificó que saberse un par de canciones de Sabina, otro par de Charly y tres de los Enanitos Verdes aumenta en un 57% la esperanza de vida del mochilero.

Aparte conocer gente poco interesante y amigarte con gente desagradable, tienes muchas posibilidades de conseguir alojamiento y una que otra conquista. Además, las veladas en las fogatas pueden ser momentos extremadamente pernos, pero de que te hacen sentir como un rockstar en Woodstock, lo hacen, pa que estamos con weas.

4.- Minas: componente obligatorio.

holi, me puedo ir de viaji contigui?

holi, me puedo ir de viaji contigui?

Si eres una mina o tienes a una mina en tu grupo, listo, estamos salvados. ¿quieres transporte? Pues que muestre una pierna. ¿quieres alojamiento? Pues que junte sus brazos contra sus pechos ante el encargado ¿quieres cualquier wea imposible? Que ponga cara de pena y pida lo que desean. Listo. Todo cien veces más fácil.

5.- Lleva una tarjeta de algún banco

nunca digas nunca

nunca digas nunca

Está más que claro que traiciona todos los valores mochileros, pero pa que estamos con cuentos, somos niñitas occidentales y no sabemos vivir sin dinero. Es altamente probable que no la vayamos a usar, pero por si las moscas… además, quién sabe, puede servirnos para comprarnos ese poncho que nos hará lucir tan autóctonos como siempre soñamos.

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