tinytim

Si no conoces a Tiny Tim, entonces déjame decirte que te estás perdiendo al rey de los raritos, una incógnita sin respuesta para la ciencia. Lorea por acá algunas de sus indescriptibles creaciones.

Tiny Tim debe ser uno de los misterios más grandes del espectáculo gringo: ¿como un hombre enorme, con una melena larga y ondulada, con una voz que parece la fusión perfecta entre un contralto y una oveja, armado con un para nada rockero ukelele y vestido con un traje de abuelo, pero con corbatas espectacularmente bizarras, puede conquistar la fama en los Estados Unidos a finales de los 60’s?
René de la Vega nos da su respuesta: “la gente incomprensible como yo o Tiny Tim, por una parte producimos una profunda perturbación que en menores de edad indefensos puede llegar a ser traumática, pero por otra parte, generamos en las personas muchísima curiosidad”.
A las palabras de de René, yo le agregaría dos puntos más: Tiny Tim además, y quizá por sobre las otras dos, produce muchísima ternura, y también despierta muchas sospechas.

Tiny Tim – Livin’ in The Sunlight, Lovin’ in the Moonlight

 

Todo en Tiny Tim es Bizarro. Toca canciones viejas que parecen elegidas con pinzas, cuenta cuentos (y con cuentos me refiero a cuentos-cuentos, onda “En una tierra muy lejana habitaba un oso parlanchín…” y wea), alterna su falsete con su vozarrón impresionante, hacía covers de canciones asquerosamente poperas, y aún así, era una estrella en la televisión gringa. Y lo mejor es que logró conquistar la televisión familiar, como si fuese un extraño infiltrado de extraños objetivos estratégicos.
Además había gente que lo seguía casi como si fuese un lider de una secta. Bueno, supongo que no era muy pelúo que, considerando lo cuático que era, se le acercara gente cuática.

Tiny Tim – Do Ya Think I’m Sexy?

Un ejemplo de sus curiosas salidas, es la del primer track de su primer disco. Éste comienza con un saludo para los oyentes: “Hello my dear friends! Well, here i am on record at last. And it feels so wonderful to be here with you on my first album”. Podría decirse que este track es el paradigma de esas cumbias chistosas en la que los cantantes les mandan saludos a sus amigos y familiares en los discos de estudio. Otra sería las miles de veces que confesó su ferviente catolicismo.

Tiny Tim cuenta intimidades sexuales (“Nunca dejaré de decir nunca más”)

Tiny Tim, no se llamaba así, su nombre de carné es Herbert Khaury. Tuvo varios seudónimos antes de tomar el definitivo, que proviene del conocido relato de Charles Dickens, “A Christmas Carol”. Es gracioso que se haya quedado con ese, que fue por mera casualidad, porque describe muy bien lo piante de su mezcla de cosas varias que caracterizaba sus canciones y su imagen y que le hacía mucha gracia a su público y lo transformo en un popular músico-humorista, como el olvidado Felo.

Tiny Tim hace un dúo consigo mismo

Ahora, bien, funcionaba bien como chiste, pero daba la impresión de que si era un simple humorista, entonces era un humorista que se tomaba muy en serio su personaje. Tanto, que llegaba a ser un raro. En todas su entrevistas responde tal como actuaba en el escenario. Eso hizo pensar que no todo era broma, el tipo era raro en serio. A mí eso me parece muy bien, y me encanta, y funciona vender a alguien como un excéntrico. Pero, ¿cuál es la diferencia entre un excéntrico y un desequilibrado mental? O sea, si Tiny Tim fuese hubiese sido “realmente” actuaba y no todo era para hacer reír ¿como que estaría medio shalao, no? (lo siento René, tú estás entre los ese tipo). La respuesta es simple, sólo un idiota podría creerse que todas las cosas que hacía Tiny Tim las hacía de raro que era no más o que simplemente era parte del teatro suyo. Tiny era un caso de esos que han pasado pocas veces, pero que cada vez que pasa es bacán: el hombre tuvo una idea, imaginó una obra, y se transformó en esa obra. La obra de Herbert Khaury es Tiny Tim. Tal como Andy Kaufman. O Paris Hilton (un invento pa qué más malo, pero pa que más lucrativo).
Y lo mejor, una obra con un discurso rarísimo, pero pulento. Pero estas son las partes en que doy la lata, así que me abstendré esta vez de contarles mi teoría conspiracional-pachamámica, sólo diré que todo lo que hizo, lo hizo muy concienzudamente y es espectacularmente bello.

Tiny Tim – “The Other Side”