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Los metaleros chilenos que quieran estar más cerca de Hetfield y compañía deben gastar casi 100 mil pesos, pero los argentinos, sólo 30 mil. Una notoria diferencia, pero que las productoras de eventos saben que los fanáticos pagarían cualquier cosa… ¿o no?

Un metalero de tomo y lomo incurre en muchos gastos: chaquetas de mezclilla, parches de bandas, rizadores para el pelo… y gastar 90 lucas para ver a Metallica es un duro golpe al bolsillo. Las entradas cuestan 30 mil para cancha general (en el Club Hípico no se ve nada en esa locación), 64 mil para las graderías (las mismas por las que se querelló un grupo de gente en el concierto de Depeche Mode) y finalmente cancha VIP, a los ya mencionados pesos.

En Perú, las entradas a cancha VIP cuestan desde 77 lucas (450 soles) si las compras con descuento de una casa comercial, y la galucha sólo 8 mil pesos. Sí, menos de diez lucas.

Pero lo más espectacular es en Argentina. El concierto se realizará en el estadio de River Plate, que tiene una capacidad para 50 mil personas, la misma cantidad del malogrado pastizal del Club Hípico  (53.000 en el concierto de Los Fabulosos Cadillacs). Pero en Buenos Aires, quien compre la entrada para cancha no se encontrará con una valla que lo separe de la localidad VIP, porque la entrada a cancha es general. Cómo solía ser acá. Las productoras esgrimen que la afluencia de público acá en Chile es menor, por tanto están “obligadas” a cobrar más. ¿Pero cómo se justifica eso con la misma cantidad de personas? Y no es que en Argentina no cobren 100 mil pesos por entradas preferenciales; las hay, pero son para graderías con asientos númerados. Y por esa maravilla de cancha general sólo cobran 29.800 pesos chilenos.

Holi, soy Lars Ulrich y quiero todo tu dinero

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Pero el concierto de Metallica tiene otras peculiaridades.  Además de la productora prometer un escenario que nunca fue, se encontró con la férrea oposición del concejal Alessandri (UDI, 29 años, pelado), quien dijo que “sobre su cadáver” se realizaría el concierto. Su alegato, mamón y desproporcionado, no es totalmente descabellado, ya que reclamaba que el Club Hípico no tenía permiso para realizar conciertos masivos. Algo que la Intendencia junto con el Sernac confirmaron hoy, al declarar que la productora Time 4 Fun no debería vender entradas al concierto, ya que todavía no cuentan con el permiso de la intendencia. Igor Garafulic, intendente de Santiago, comentó a Terra que todavía no se autoriza este concierto en el Club Hípico, debido a que “aún no se finalizan ni aprueban los arreglos y requisitos solicitados a la productora y que tienen que ver con la infraestructura del recinto”. Si fuiste a los Cadillacs, recordarás que para salir del concierto había que esquivar zanjas, palos, arbustos y el Vietcong en una procesión de más de un hora sólo para llegar a Blanco Encalada.

Llamamos a Time 4 Fun, pero nos dijeron que la encargada de prensa, Ada Riveros, estaba en reunión. Dos días seguidos. Y no nos quisieron dar su número directo.

Ante tal robo descarado (de la productora, de Metallica) se han organizado algunos grupos de Facebook (¿¿bajo qué otra instancia se organiza el lolerío dospuntocero??) como No al robo de Metallica y los más thrasher agressor malulos  En Metallica: Saltaremos de General a Vip!!!. Pero el problema de fondo es que la gente está dispuesta a pagar cien lucas para ver a los vejetes de Metallica más cerca.

Pero podría ser peor. En Venezuela, las entradas van desde los 127 mil pesos hasta las 347 lucas. Y después dicen que las bandas pierden plata.

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