EXITO

El himno intergaláctico de la victoria está reservado para ciertas ocasiones solemnes, pero creemos que debería sonar más. En tu vida diaria podría lograr que cualquier triunfo suene como que ganaste todo.

Aprieta play y lee el post

5.- Pasas ese ramo en la U en que necesitabas un 5.6 en el examen

examen

Queen no escribió ese tema sólo para demostrar que ellos eran los campeones. Nosotros somos los campeones. En cada momento podemos ganar, dejar a los demás tirados en el camino y cruzar la meta. Sí, suena a discurso inspiracional, pero en nuestra vida tenemos tantas derrotas que si alguna vez logramos algo tenemos que celebrarlo. Imagina esta situación: después de todo un semestre en que simplemente te tiraste las bolas, preferías tomar en algún pasto antes de entrar clases, o simplemente te dedicaste a dibujar picos en un cuaderno en vez de tomar apuntes, es prácticamente imposible que pases ese ramo. Necesitas sacarte un 5.6 en el examen para pasar con un 4.0 el curso. No nos engañemos, todos hemos estado en esa situación más veces de la que uno quisiera. Pero cuando entregan la corrección y te sacaste un 5.6, ganaste. Eres el campeón. El champion, si se prefiere. Mereces que retumbe la voz de Freddy  Mercury en toda la sala.
Si te sacaste un 5.5 lo mejor sería escupir al profesor y salir corriendo.

4.- Tiras con esa mina que le tuviste ganas por meses

Este podrías ser tu

Este podrías ser tu

Meses de jueguitos, de situaciones incómodas, miradas furtivas o quizás de “ay es que somos muy amigos” y todas esas patrañas que dicen las mujeres cuando no te encuentran mino, sólo porque tienes guata y no te pareces a Criss Cornell (o uno de los Jonas Brothers si eres un profanador de cunas[¡jo,qué canción más vieja!]). Al final, cayó en tus garras y tiraron. Imagina, después de una noshe de tórrida passsión, te levantas de la cama y pones We Are The Champions.  ¡Quedai peinado pa atrás po campeón! La minoca, si no se siente halagada, es demasiado lais para ti. De ser así te vistes, le dejas lucas en el velador y te vas.

3.- Chile sale tercero en el Mundial

chile-1962

El mayor logro fútbolistico de éste país es llegar 3º en un Mundial organizado por nosotros mismos en el año en que no había nacido nadie. Así de charcha. Después son puros fracasos: el penal de Caszely, el Cóndor Rojas y su gillette, y clasificar al mundial últimos por diferencia de goles. Rascas.
¡Pero todo eso cambió gracias a Bielsa! No, no voy a caer en el estúpido ejercicio de pensar que todo es gracias al técnico, pero de que cambió la forma de pensar el juego, lo cambió. Así que es hasta probable que lleguemos a ostentar un tercer lugar en Sudáfrica. Dije probable, como también es probable que uno se ejercite, saque músculos, se ponga un traje y combata el crimen. De poder, se puede.

Además, ¡qué mejor muestra de nuestra idiosincrasia que creernos campeones por un tercer lugar!

2.- Te das vuelta un videojuego

mario

Cualquier juego. Da lo mismo cual. Después pasar horas, quizás días enteros, madrugando, acostándote a las 6 de la mañana, We Are The Champions debería estar incluído como canción final en todos los videojuegos de la galaxia. Obviamente, entre más difícil, mejor. Sería bastante mediocre escuchar We Are The Champions en juego de Wii.

1.- Chile sale campeón del Mundial

celebracionchile

Esto sería pero espectacular. Recuerdo que cuando era un niño, cuando el fútbol nacional no había muerto gracias a los canales de pago, cuando podías ver los partidos por televisión abierta, la final del Torneo de Apertura 1997. Colo-Colo contra Católica. En ese tiempo yo era del equipo no-popular, que venció 3-0 al Colo. La campaña de la UC fue impecable, el torneo era muy competitivo y tenían a bestias como Gorosito, Nelson Tapia, Bisconti y el Beto Acosta. Cuando sonó el pitazo final, del estadio comenzó a sonar We Are The Champions y fue uno de los momentos más emocionantes de mi vida.

Pero con la Selección Nacional sería otra cosa. Sería simplemente la raja.

Relacionados