
Bajo el lema de “festival cultural urbano”, se realizó ésta feria el pasado sábado. Fue gratis, pero eso no nos impidió que como buenos invitados, saliéramos pelando.
La publicidad es todo poderosa. A veces es tan sutil que no nos damos cuenta de que estamos siendo invadidos por un mensaje, y otras veces hasta lo agradecemos. Así fue el Santiago Rockin’Arts, un evento organizado por la marca de zapatillas Converse en un intento de verse como una marca “cool” y buena onda. Y allá ellos, así es la publicidad, no voy a intentar cambiar el mundo, menos a través de un sitio web.
No quiero ser 100% roto, así que partiré agradeciendo la iniciativa, fue mejor que una tarde de sábado normal (pegado frente al monitor viendo pornografía compulsivamente, por si se lo preguntaban). Además es bueno que existan cosas que cambien un poco el ambiente aburrido de esta ciudad tan re fome.
Ahora lo malo. Aparte del obvio, grotesco y torpe placement, el ánimo general era bastante “urbano”. ¿Qué mierda significa urbano? La RAE o otro diccionario menos gay, diría algo como “referente a la urbe”. Pues bien, en la ciudad pasa absolutamente de todo, ¿por qué una marca de zapatillas pensaría que urbano es graffittis, skaters y unos giles jugando básquetbol (street basket, según Converse)? También había espacio para las artes, con una sobrepoblada galería llena de cuadros “choros”, típico arte de rapero que pasa más tiempo admirando a Banksy que a Rembrandt o El Greco (no es que lo clásico sea mejor, sólo quiero decir que desprecian lo antiguo en pos de lo nuevo y eso se nota en su obra, porque carece de mucho peso). O sea, eran más que nada la evolución de dibujitos en un cuaderno que una intención real de comunicar algo al espectador. Era más “oh qué loco soy yo y mi obra”. De todas formas habían un par de cuadros rescatables, que tomaban en cuenta a quién viera la obra. Todo el arte era creación del colectivo Madhaus, que realmente no sorprende. Sus creaciones, que sea las de la muestra, eran totalmente predecibles. “Ah, andas en skate y hace graffittis? Sé exactamente lo que pintas” dialogó mi cerebro internamente. Sus pinturas estaban repletas de iconos visuales a estas alturas clásicos de cualquier graffiti en Santiago. Así que, bleh.
Después de ese interludio cultural (estoy mandando un currículum al Arte y Letras con este link), debo decir que la tónica de la tarde fue la misma. Pura “cultura callejera urbana perro zorrón”. O sea, la idea de un rapero abc1 de arte. Más tarde tocó Los Ex (no llegué a The Ganjas) y con un sonido re malo, pero esforzado, hicieron reventar el rancio galpón. La verdad nunca había visto a Los Ex en vivo, y estaban llenos de energía, aunque las letras fueran o increíblemente ingenuas o derechamente idiotas. Además que Colombina Parra era detestable, se compró el cuento de rockstar del mapocho valley y botaba el pedestal en cada canción, y un sacrificado roadie tenía que ir a buscarlo, sólo para que la muy desconsiderada lo botara de nuevo. La mina era perra con el pobre tipo, y entre medio de algunas canciones, con una voz rasposa y shuper loca, decía “ay, ¿pero porqué las rejas, separan a nosotros de ustedes o al revés?” ¡Grande Colombina! ¡Te ganaste el premio Rock Lais Pasado A Caca de la noche! Igual subió a una fan a cantar, lo que es bastante loable.
Pero el peor premio se lo lleva el local en sí. El local del pretencioso nombre “Industrial Cultural” es nada menos que un galpón. ¡Cha chaaaaan! Un sucio y fome pedazo de cemento con techos de latón. Una vulcanización y nada más. Además, es más fácil llegar a Valpo que a la esquina de Balmaceda con Cueto; no pasa ninguna micro por Balmaceda, ni tampoco por Cueto. Lo mejor (lo averigué después eso sí) era tomar una micro en Cal y Canto que te deja a unas cuadras del lugar. No está cercano a nada, y yo pensé que al ser una ex fabrica que procesaba sal, podría tener cosas entetenidas, como maquinarias o una montaña de sal. O por último un salero pintado en la entrada. O ya en extremo último recurso, que repartieran galletas saladas. Pero no.
De todas formas no era taaaaan malo, faltó cervezas quizás. Medianamente borracho hubiera sido medianamente entrentenido. Quizás debí haberme quedado en casa con mi porno.
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5 comentarios
seba culiao dice:
Jun 11, 2009
tus generalizaciones me las paso por entre medio de mis dos cocos sudando y colgando.
te puedo mandar mi práctica?
shupalo
jajajajajajajaj
Romo dice:
Jun 16, 2009
La montaña de sal es una idea increíble!!, deberías organizar eventos “urbanos”.
miced dice:
Oct 24, 2009
a la descripcion del “arte urbano ” que haces, se me viene a la memoria la grafika de bronto beat…a eso te refieres?
john dice:
Jul 22, 2010
ojo que este papiro lo escribió un pegado frente al monitor viendo pornografía compulsivamente
que mas se le puede pedir
CamilleSmith dice:
Jun 1, 2011
urbANO LOL