kimythom

Estas dos supermegabandas visitaron nuestro divertido y pintoresco continente para deleitarnos con su maravillosa música y gran desplante y YO ME LOS PERDÍ A AMBOS. Me quiero matar.

Por Jaime Graña, corresponsal buena onda en Buenos Aires.

Bueno me perdí ambos y en estúpidas circunstancias. ¡Pero no fui el único!… aunque eso en realidad no me sirva ni lo mas ínfimamente como consuelo.

La cosa fue así:

Primera parte

24 de marzo

Radiohead en Buenos Aires,  Club Ciudad

La entrada acá costó 300 pesos, el equivalente a 45 lucas chilenas, ahora que el cambio del dólar esta de lujo. Pero en su momento eso eran casi 60 lucas, que es prácticamente con lo que vivo un mes (sin contar el arriendo obvio, este mundo está muy caro, mi’jo)

El quinteto de pelmazos vinieron al tercer mundo, sí, esos mismos que andan de ONG en ONG, que salvan al planeta con sus conciertos ecológicos, los generosos que nos regalaron la MITAD de su ultimo disco (el completo se compra por la módica suma de 40 dólares o se piratea en su defecto, lo cual nos lleva directo al principio en donde no necesitábamos que nadie nos regalara nada), y cobraron una suma ridícula, vergonzosa, descarada, en una ciudad en la que una no despreciable parte de la población recoge basura para ganarse la vida.

Está bien, hay que aclararlo, seria absurdo decir que ellos se perdieron el concierto de los británicos porque estaba caro, pero claramente ese no es el punto. Existe mucha gente que apenas le alcanza para lo que tiene y que realmente estaría cometiendo un acto sumamente irresponsable al desembolsar esa cifra, por mucho que la pueda juntar en tres meses.

Lo otro es que es cierto, los precios los pone la productora que los trae, no la banda, pero eso no es valido como justificación, ya que una banda se entera o no se entera de lo que se hace con su nombre dependiendo de cuánto le importa nada más. Sino pregúntele a Manu Chao o a Silvio Rodríguez.

La cantidad de gente que como yo, se quedó en la puerta del estadio esperando que algún guardia trucho (o buena onda, para que nos vamos a poner tan severos) lo dejara pasar por unos pocos pesos o que alguna zona estuviera descubierta para entrar como un guarén persiguiendo una guagua fue impresionante. Incluso hubo un intento de avalancha humana que fue, jaja, gracioso, y bien repelido por la amable policía bonaerense.

Escuché algunas canciones desde afuera del recinto…fue tan doloroso que tuve que arrancar del lugar, o si no, me pegaba un tiro.

Al otro día todos decian: “che, loco, el concierto de Radiohead estuvo re grosso, pá, zarpadísimo”. AAAAARRRGGGGG

Segunda Parte

Sonic Youth

A Sonic Youth ya sabía que no podría asistir porque…por primera vez en la historia del rock sudamericano…ay diosito santo, las ironías de la vida… uno de esos grupos enormes, importantes, a lo Jimmy Hendrix, los Beatles o La Renga, por nombrar algunos ejemplos ¡¡¡FUE A TOCAR DIRECTAMENTE A CHILE SIN PASAR POR ARGENTINA NI BRASIL!!!

Dios es un pelmazo y me jugó una pésima broma.

Uno que se viene arrancando del roto picante chileno y Él que me manda un “Schumacher, para vós”…

Bueno eso me pasa por antipatriota. Lo que la ley sagrada dictaba era quedarse en shilito, a defender el mar shileno, que es bien shileno así como el pisco, de las garras siniestras e imperialistas de nuestros vecinos incaicos.

Por acá se rumoreaba un rumor argentino (que es casi lo mismo que un rumor de una vecina mitómana) de que tocarían así como que muuuy piola en un bar medio under de renombre (?)

Eso terminó siendo chantástico, como era de esperarse.

El otro rumor que circuló, y que todavía circula, es en noviembre de este año vienen sí o sí.

Dios, te doy un ultimátum, si no quieres perder a uno de tus mejores hijos, haz que eso sea cierto.

Y bueno, sí, debe haber estado bueno y todo eso, qué me importa. Lo único que sé es que voy a borrar todas las carpetas con su música de mi computador.

Y las volveré a bajar dentro de mínimo tres meses.

O a lo mejor las copio en un dvd y lo escondo.

A quien engaño, mejor las dejo donde están.

Relacionados